martes, 10 de octubre de 2017

Reflexión Nº7


Clase Miércoles 4 de Octubre

Un concepto fundamental cuando hablamos de metodologías inclusivas en educación es el de Cooperación. A modo de introducción al tema, es recomendable ver un video sobre los experimentos de Michael Tomasello -psicólogo e investigador en ciencias cognitivas aplicadas al aprendizaje social, los procesos cognitivos comparados (niños y primates superiores), la adquisición del lenguaje, etc.- acerca del altruismo en niños y  chimpancés (https://www.youtube.com/watch?v=Z-eU5xZW7cU). Desde el experimento donde las condiciones eran que el niño no hablase aun, que estuviese en presencia de su madre/ padre (persona de confianza) y que el/la investigador/a fuese desconocido, se extrae como conclusión que la cooperación es algo innato, es decir, no se aprende, ni obedece a una instrucción o mandato. Es entonces una conducta natural (espontánea) del ser humano y de los primates superiores, que no se explica por la enseñanza ni por la cultura.
Lo anterior, rebate la idea individualizante del “Paradigma de la competencia” que suele regir en las escuelas, se ve cuestionada la competencia entre estudiantes, entre profesores, y a un nivel más macro, entre escuelas. Surge entonces la idea de un “Paradigma de la cooperación”, cuya mayor implicancia es que a los/as niños/as no hay que enseñarles a cooperar, sino generar las condiciones para que se refuerce y complejice aquella tendencia natural.
Algunos de los beneficios de potenciar la cooperación en las escuelas son: un buen ambiente en el aule, pues genera un sentimiento positivo en las personas. Favorece un sentimiento de reciprocidad. Los/as niños/as reconocen que se da un proceso de andamiaje (sentando las bases para un desarrollo más complejo). Además, facilita la metacognición, pues me hago consciente de mis propios aprendizajes al momento de explicarle a otro, lo cual se traduce en que enseñando también se aprende.
A pesar de las ventajas que trae la cooperación entre estudiantes, suele suceder que los profesores sancionan o dificultan esta conducta, pues la perciben como una distracción más que como un beneficio para el aprendizaje.
Suele confundirse la cooperación con el aprendizaje colaborativo, pero ambos no significan lo mismo, éste último corresponde a una metodología planificada de aprendizaje, y lo que permite que el trabajo en grupo se convierta en aprendizaje colaborativo es el principio de interdependencia positiva. Si bien existen ciertos mitos al respecto (por ejemplo, que siempre habrá gente que no trabaja y que se aproveche de los que sí lo hacen), ésto no ocurre cuando se planifica correctamente, por el contrario, trae consigo consecuencias positivas.
Para entender la interdependencia positiva y el aprendizaje colaborativo, se realizaron diversas actividades que nos permitieran “aprender haciendo”. En primer lugar, se agruparon a los compañeros que habían trabajado el mismo texto para la ficha bibliográfica anterior, esto para que generará debate y discusión en relación al contenido que cada uno había trabajado anteriormente. En un momento, se le entregó, de manera secreta, a cada miembro de la pareja o tríada una imagen particular, la que, posterior a la discusión, sirvió para mezclar a todos los miembros que estaban conversando sobre su texto con otros compañeros que habían trabajado textos distintos. Se realizó una pequeña discusión y los principales planteamientos trabajados con el primer grupo para, posteriormente, asignar distintos roles a cada miembro de los nuevos grupos.
Posterior a la pausa, la actividad consistió en elaborar un material didáctico y creativo para comunicar algún mensaje ligado a la inclusión que se hubiese resctado de la discusión que se había tenido previamente en los grupos. Para esto, un miembro de cada grupo salió a tirar dos dados que habían sido preparados por el equipo docente, un dado contenía la persona u organización a la que iba a ir dirigido el material y, el otro, el contexto en que se iba a enmarcar dicha situación. De este modo, un grupo tuvo que pensar el material para los padres y madres de los estudiantes de la facultad de ingeniería de la Universidad de Chile, otro grupo tuvo que trabajar en torno a los Directivos de un jardín infantil y, el último grupo, con tutores de institutos profesionales o centros de formación técnica. El resultado de dicho trabajo fue expuesto hacia el final de la clase.
Esta actividad, sumada a muchas que hemos realizado en el curso, sirvió para poder poner en práctica los conocimientos y discusiones que se han dado cada cátedra. Además, un hecho particular de esta actividad, fue que desafiaba a los estudiantes a ponerse en el lugar de la persona objetivo del mensaje, por lo que involucraba pensar y desarrollar un lenguaje adecuado, un material que resulte novedoso para cada caso y más. Estas prácticas desarrolladas en el curso incentivan a formar un pensamiento adecuado y creativo para comunicar los contenidos que se revisan.

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