martes, 7 de noviembre de 2017

¿Por qué es necesaria una educación multilingüe?


Latinoamérica cuenta con un gran número de lenguas indígenas, que han sido originadas y desarrolladas en el continente. Las lenguas que cuentan con un mayor número de hablantes son el guaraní (que se habla en Paraguay, Bolivia, Brasil y Argentina), y el quechua (con dos variantes, quechua sureño en Bolivia, Perú y Argentina, y quichua en Ecuador y Colombia), otras lenguas importantes por su número de hablantes son el aimara, náhuatl, maya y mapudungun. Sin embargo, fuera de las lenguas ya mencionadas, existen otras lenguas amerindias cuya población de hablantes es, en su mayoría, bastante reducida, lo cual se debe principalmente a que hoy en día muchos idiomas indígenas están en peligro de extinción. Tal posibilidad de extinguirse se relaciona –además del reducido número de hablantes que lo utilizan– con el hecho de que muchos de estos idiomas no cuentan con hablantes menores de 40 o 50 años (López y Küper, 2002).

A lo anterior se suma la relación asimétrica que existe entre el idioma hegemónico de la región o país y las lenguas indígenas, la cual implica que éstas lenguas terminen por utilizarse sólo en contextos informales e íntimos, mientras el idioma hegemónico se utiliza en el resto de funciones sociales, contextos formales e institucionales. Una consecuencia inminente de la pérdida progresiva de las lenguas amerindias es “la pérdida de saberes y conocimientos milenarios, que constituyen un patrimonio intangible de la humanidad, y que podrían contribuir a nuevas y mejores condiciones de vida para todos” (López y Küper, 2002. p. 23), sobretodo en la actualidad, donde la naturaleza está siendo sobreexplotada, sin tomar en cuenta las devastadoras consecuencias que traerá para el futuro.  

Si llevamos el tema a la educación, los diversos pueblos y comunidades indígenas de la región tienen la necesidad de que los currículos educativos oficiales consideren también el conocimiento y los valores indígenas. Una educación intercultural “implica una educación al mismo tiempo respetuosa de las diferencias y que pone énfasis en los intercambios culturales, las fertilizaciones mutuas, las influencias, las hibrideces” (Degregori, 2003. p. 214), y sus principales objetivos son:
  • Acabar con la educación homogenizadora / aculturadora (Degregori, 2003).
  • Abrirse a la pluralidad y reconocer que las otras culturas 'no hegemónicas' tienen los mismos derechos, son parte y enriquecen el patrimonio cultural del país (Degregori, 2003).
  • Evitar polarizaciones inútiles, recalcando los puentes e interrelaciones entre las diferentes culturas (Degregori, 2003).
En cuanto a una educación multilingüe, una política lingüística nacional o educativa multilingüe puede abrir espacios desde arriba, espacios tanto ideológicos como de implementación para la educación multilingüe. Pero no basta sólo con una política educativa desde arriba, sino que es además, es fundamental el apoyo desde abajo, desde las comunidades y las bases. “La comunidad y la participación popular pueden abrir espacios ideológicos y de implementación desde abajo, aún cuando la política nacional vaya en contra de la educación multilingüe” (Hornberger, 2009. p.101). Un ejemplo de lo anterior es la iniciativa que tomaron los padres de familia māoríes en Aotearoa o Nueva Zelanda en los años 80’, de establecer nidos preescolares o “kohangareo”, para enseñar a sus niños la lengua ancestral que estaba siendo reemplazada por el inglés y se encontraba en vías de desaparición total. Aquel fue el primer paso hacia una revitalización idiomática del māori que hoy en día abarca todos los niveles de la educación y otorga un estatus oficial a la lengua (Hornberger, 2009). Igualmente, pueden ser los educadores mismos quienes abren espacios para la educación multilingüe aún cuando las políticas no sean del todo favorables (Hornberger, 2009).

A modo de cierre, pareciera ser que la escuela está siendo vista ya no sólo como un espacio y mecanismo apropiado por la cultura hegemónica, sino también como ámbito y herramienta de reproducción del conocimiento y saber local, e incluso de revitalización idiomática, o de recuperación de una lengua en peligro de extinción. Tal vez sea esta la causa de la toma de conciencia por parte de los pensadores indígenas respecto de la importancia histórica que tienen la escuela y la educación. Es entonces muy importante que las comunidades indígenas continuen en la lucha por disputarle espacio en las escuelas a las culturas hegemónicas de cada país, y una herramienta para lograrlo que ha dado resultado en otros países, es la implementación de una escuela multilingüe.

Referencias

Degregori, C. (2003). Perú: identidad, nación y diversidad cultural. Territorio, cultura e historia, Lima: Cooperación Alemana al Desarrollo/Prom Perú/Instituto de Estudios Peruanos, 212-228.

Hornberger, N. (2009). La educación multilingüe, política y práctica: Diez certezas. Revista guatemalteca de educación (1), 95-138.

López, L., & Küper, W. (2002). La educación intercultural bilingüe en América Latina: balance y perspectivas. Revista Iberoamericana de Educación (20). Pp. 17-85.



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